CAFÉ CON EL DIRECTOR
El maestro en Artes Musicales y Composición, Darwin Arturo Trujillo Rodríguez, actual director del Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Cajicá, llegó a vivir a este municipio de Sabana Centro a los 8 años de edad, cuando ya tenía inclinación por la música, a la que le ha dedicado su vida como formador y director.
Sus padres, Darwin Arturo, profesor de educación física, y Dora, maestra de Artes Plásticas de la Universidad de La Sabana, dedicada a enseñar en primaria, llegaron en los años 90s a Cajicá y se quedaron para siempre. Desde entonces, el maestro Darwin Trujillo fue adoptado como hijo de la Fortaleza de Piedra. Está casado con la psicóloga social, Rocío Rubiano, y tienen tres hijos: Karen Sofía, estudiante de psicología; Juan José, clarinetista, y María Elena.
Estudió la primaria en el IED Pompilio Martínez, el bachillerato en el IED San Gabriel, ambos públicos, y en la Facultad de Artes (ASAB) de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas obtuvo su título profesional. Actualmente es candidato a Magister en dirección Sinfónica de la UNAD.
Darwin, nombre que le pusieron sus padres porque estaba de moda en los años 80s, se caracteriza por su sencillez, detrás de la que esconde el título de ‘maestro’ – con mayúsculas–y los premios y reconocimientos logrados a lo largo de su trayectoria musical, con esfuerzo y talento, desempeñando el rol de ‘hombre orquesta’, como se dice coloquialmente.
Nunca pensó en ser director del Inscultura, pero su sentido de pertenencia por el municipio, del que no se ha desprendido nunca a pesar de haber trabajado varios años en Bogotá (fue director de la Orquesta Filarmónica prejuvenil), y su vocación de servicio, más su gran idoneidad, lo llevaron a aceptar este cargo público ofrecido por la alcaldesa Fabiola Jácome.
EL OBSERVADOR: ¿Cómo le ha ido como músico manejando la parte administrativa de una entidad pública?
DARWIN TRUJILLO: Estamos haciendo la tarea. Es inédito lo que está sucediendo en la cultura en Cajicá: armar una agenda para todo el año con actividades de todo tipo, articulados con otras instituciones y con el sector privado, es pensar en grande. Estamos aprovechando al máximo la infraestructura del Centro Cultural y de Convenciones –no la tiene ningún otro municipio en Latinoamérica– para estudiar y para eventos. Hasta hoy, 90.000 personas han asistido a los diferentes eventos y esperamos que sean 100.000 al finalizar el 2025. El año pasado fueron 70.000 personas.
EO: ¿Este logro ha demandado inversiones en nuevas adecuaciones?
D.A.T.R.: La acústica del auditorio se está mejorado. La gobernación de Cundinamarca aportó $ 2.000 millones para adecuar unas graderías móviles y se están haciendo otros trabajos para mejorar el edificio. El Centro Cultural pasó de ser un salón comunal a un auditorio con capacidad para recibir asistentes a grandes eventos y espectáculos. El sostenimiento y mantenimiento del Centro Cultural y de Convenciones cuesta más de $ 1.500 millones anuales. Estamos trabajando en un modelo financiero donde haya recursos propios, privados y públicos. Más que cumplir con las metas del Plan Municipal de Desarrollo y el presupuesto anual, la gestión está orientada a fomentar el sentido de pertenencia, a formar nuevas generaciones de artistas, a conocer y preservar la cultura y la identidad del municipio.
EO: ¿Cuáles son los valores sobre los que está dirigiendo el Inscultura?
D.A.T.R.: Son cinco. La generosidad, para dar siempre más; la humildad, que significa recibir conocimiento; la confianza, es decir, respeto mutuo; el entusiasmo, que significa trabajar todos los días con el mismo interés; y el compromiso, que es la responsabilidad de cumplir con los proyectos propuestos. El eje misional del instituto es la comunidad, por lo que hay que garantizar las condiciones de sostenibilidad en las prácticas culturales. Cajicá se tiene que consolidar como el epicentro cultural de la región.
EO: ¿Qué retos vienen en su gestión como director?
D.A.T.R.: Para el año 2026 tenemos uno en el que ya estamos trabajando: participar con la banda musical de Cajicá en el certamen internacional de ‘Bandas de Música de la Comunidad Valenciana’, que se celebrará el 26 de julio en Valencia (España). Estamos adelantando gestiones para conseguir los recursos a través de diferentes fuentes que nos permitan financiar el viaje de más de 50 participantes. Queremos convertir la Casa de la Cultura # 1 en una galería permanente. Además, vamos a poner una placa conmemorativa del natalicio del gran maestro Fernando Botero en abril del 2026 para dar cumplimiento al Acuerdo Municipal de hacerle un homenaje en Cajicá. Un reto muy importante que hemos asumido: activar Montepincio para el disfrute de la comunidad con diferentes actividades. Esas ruinas tienen muchas historias por contar. Se está adelantando la investigación sobre lo que guarda ese lugar para reconstruirlo como un espacio cultural y convertirlo en un atractivo turístico. Es un sitio que tiene mucha relevancia histórica para Cajicá y la región.
EO: ¿Cuáles son las actividades programadas para el fin de año?
D.A.T.R.: Este 6 de diciembre hay un concierto de apertura de la temporada de Navidad con música tradicional navideña. El 7 de diciembre se hará el encendido de las luces y del 9 al 23 de diciembre se podrá disfrutar de diversas actividades culturales permanentes. Entre ellas está el concierto de gala de la Orquesta Sinfónica de Bogotá, la Sociedad Coral de Bogotá y la presentación de solistas invitados.