Con solo 10 de años de edad, Valeria Afanador Cárdenas, hija de Manuel Fabián y Luisa Fernanda, logró unir a toda Cajicá, que como nunca antes en su historia, se movilizó para buscarla por más de dos semanas y luego para darle el último adiós, en una conmovedora ceremonia religiosa en la parroquia La Inmaculada Concepción, ubicada en el parque principal del municipio.
Como un homenaje póstumo, EL OBSERVADOR publica este registro fotográfico de los momentos simbólicos en los que los habitantes de Cajicá y de otros lugares de Cundinamarca expresaron su solidaridad con la familia Afanador Cárdenas y manifestaron el dolor colectivo por la partida de Valeria, dolor del alma que se sintió en todo el país.La comunidad de Cajicá realizó varios velatones en el parque principal con la esperanza de que Valeria apareciera con vida tras su desaparición del colegio donde estudiaba. Foto: ICBF.Millones de colombianos asumieron como propia la tragedia de la pequeña con síndrome de Down, que causó dolor, tristeza y rabia por las circunstancias en que se dio su fallecimiento. Siempre se le recordará como una niña tierna, adorable y alegre, que arrancó llanto en silencio y cuyo duelo compartido puede convertirse en una oportunidad de esperanza y fe.Valeria fue despedida en medio de sentimientos de amor, cariño y solidaridad con sus padres. Foto: Prensa Alcaldía.